El Campeonato de España Escolar de natación tendrá lugar entre los días 25 y 27 de febrero en Torre del Mar. Será el primer evento con esta instalación llevando el nombre de Eduardo Hernández, un árbitro que ha entregado gran parte de su vida al desarrollo de la natación malagueña, andaluza y española. Es por tanto un justo reconocimiento a su trayectoria.

-¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la natación?
-Me enrolé en el mundo de la natación formando parte de la Federación Melillense. Empecé como cronometrador, siendo por aquel entonces nuestro compañero Nicasio García quien llevaba el tema arbitral en dicha federación. Allí estuve arbitrando y en unos cuantos años fui propuesto para árbitro nacional, teniendo que desplazarme a Santander para examinarme como nacional en un Criteriun de Federaciones B. El presidente de dicha federación me propuso para ser presidente del tema arbitral en Melilla, ya que a Nicasio lo destinaron a Ceuta. Me hice cargo de los jueces y árbitros en Melilla y estuve en la organización de una fase de sector de waterpolo que se celebró en dicha ciudad.
Me destinaron por trabajo a Vélez-Málaga y me di de alta en la Delegación Malagueña, siendo el presidente, por aquel entonces, nuestro amigo Tomás Zamudio.
Seguí trabajando y arbitrando competiciones malagueñas, territoriales y nacionales. En 1977, el Comité Nacional de Árbitros (CNA) me nombró arbitro internacional, siendo mi primera salida como tal a los Campeonatos de Europa de Split en 1981, en la antigua Yugoslavia. No obstante, mi bautizo internacional lo tuve en Venezuela, en 1980, para dar unos cursos sobre arbitraje junto a otros compañeros españoles, como preparativo en aquel país a los Juegos Panamericanos.
-Ha participado como colegiado y directivos en múltiples eventos internacionales. ¿Cuáles recuerda con más cariño?
-Mi vida arbitral empezó a tener mucha actividad. Me nombraron vocal de natación en la Junta Directiva del CNA. Las competiciones a nivel territorial y provincial, en la piscina del Cerrado de Calderon en Málaga, eran todas las semanas. Allí entrenaba la selección española de natación, a las órdenes de Juan Fortuny y Toni Codina. Lo mismo sucedía a nivel nacional.
Fui dando contenido y organización en la Vocalía de Natación del Comité Nacional, lo que me valió para que el presidente, por aquel entonces Alfredo Flórez, me llamara a estar presente en la Junta Directiva de la Federación Española. Allí me ofrecieron ser presidente del Colegio de Árbitros de la Federación Española, a lo que accedí. Hablamos del año 1985.
Compuse mi Junta Directiva del CNA con muchas dificultades, pero salió adelante. Empecé a trabajar de lleno, alternando mi vida de profesor de inglés y la de darle contenido al CNA. Fue un trabajo muy arduo pero salí adelante con la promesa del presidente de la RFEN de que los árbitros pudiéramos elegir libremente a nuestro presidente, lo que así sucedió. Se hizo un nuevo Reglamento del CNA y entre sus puntos estaba la elección de forma democrática de su presidente. Animado por los propios árbitros, me presenté a la elección como presidente del CNA. Tres candidatos nos presentamos a la elección y saqué un 80% de los votos de mis compañeros de las cuatro especialidades que conformaban la RFEN.

A todo esto, mi vida en la Junta Directiva no paró. Estuve como delegado del equipo español en múltiples competiciones internacionales: Buenos Aires, Copenhague, Sofía, Roma, Lund en Suecia y Estocolmo. Como árbitro participe en el organigrama del Campeonato de Mundo de Madrid en 1986 y en todos los europeos de ese decenio.

-¿Cuáles eventos en los que ha participado recuerda con más cariño?
-He participado como árbitro en múltiples eventos internacionales. El que mejor recuerdo y más me impresionó fueron los Juegos Olímpicos celebrados en Seúl en 1988. Eran unos Juegos Olímpicos, los primeros para mí, y creo que era la primera vez que un juez español participaba como árbitro en este importante evento. Ahora me encuentro de nuevo como miembro de la Junta directiva de la Federación Española, llevando el tema de las aguas abiertas a nivel nacional y siendo miembro del Comité de LEN de esta bella especialidad.
Junto a mi amigo y compañero Alfonso Wucherpfennig nos aventuramos en la publicación de un libro de más de 280 páginas sobre El Arbitraje en Natación, libro que fue en su día traducido al inglés y francés, sirviendo de guía para múltiples clases de arbitraje. Luego, al ver el éxito obtenido en este libro, me dio por hacer un diccionario inglés-español y español-inglés sobre frases, palabras y giros en el arbitraje de la natación. Fue un éxito garantizado en Sudamérica y España a nivel arbitral.

-Durante su dilatada carrera ha visto crecer en instalaciones, árbitros, deportistas y clubs a la natación andaluza. ¿Tanto ha cambiado?
-La natación andaluza ha cambiado muchísimo. El presidente de la Federación Andaluza (FAN) Juan Viota y sus presidentes del Comité Arbitral Wucherpfennig, Nicasio García y Lorenzo Ruiz le dieron un cambio sustancial lleno de personalidad, logrando un importante papel en el espectro nacional. Su cambio significó mucho para la natación española. Pertenecí como directivo más de 10 años a la Junta Directiva de la FAN de la mano de Juan Viota, siendo Delegado de la Andaluza en Málaga.

-¿Qué supone que la piscina de la localidad en que reside lleve su nombre?
-Mi destino en Vélez-Málaga supuso mi entrega en el deporte local. Me entregué de lleno en su Patronato Deportivo, llegando a ser su tesorero, director técnico, vicepresidente y posteriormente presidente durante más de 8 años. Siempre luché porque Vélez-Málaga y Torre del Mar tuvieran la mejor piscina de 25 metros y así ha sido con la de Torre del Mar, según cuentan los nadadores, monitores, entrenadores que han venido a competir en ella, además en las cuatro especialidades. En su corto espacio de tiempo, se inauguró en el 2014, ha albergado competiciones de todo tipo en 25 metros, tanto de natación, como de natación artística y waterpolo y en todas las categorías. Como colofón quiero comentar que cuenta entre sus paredes la consecución de todo un récord del mundo en la categoría máster de más de 75 años, en la distancia de 400 libres, siendo su poseedor Roberto Alberiche.
Con todos estos parabienes me encuentro enormemente agradecido, responsable, satisfecho y nervioso de que esa instalación lleve mi nombre. Creo que es un reconocimiento a la labor arbitral y a mi dilatada vida de entrega en el mundo del deporte local, nacional e internacional.

-¿Qué quiere aportarle a la natación en los próximos años?
-Quiero seguir aportando toda mi experiencia en el mundo de la natación, tanto provincial, nacional e internacional. Creo que tengo mucho que hacer y dar todavía. Me encuentro con ganas e ideas. Estos reconocimientos que te hacen a un trabajo serio, responsable, dinámico, etc... lo que te dan es más fuerza para seguir adelante, cosa que haré.

 

Patrocinadores

Colaboradores

Institucionales